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Estructuras oficiales y su marco regulatorio desde comienzos de siglo*.por Ings. Adelaida Harries; Carlos Ripoll
Buenos Aires, 24 de agosto de 1998.
IntroducciónLa fiscalización de semillas en la
República Argentina es un proceso resultante de la evolución de su producción de
granos. En este aspecto, nuestro país tiene en su haber que la evolución
ocurrida cumplió las etapas en forma orgánica y eficaz, y en condiciones
similares a la de los países de agricultura más avanzada. Las primeras semillas que se utilizaron en
el país, procedían de importaciones hechas por los mismos agricultores
inmigrantes, firmas privadas e instituciones oficiales, sin mayor previsión técnica,
dado que el incipiente grado de recursos en personal técnico e infraestructura
no lo permitía. La diversidad de simiente importada a través
de un largo período a partir de la incorporación de las primeras familias
suizas en 1857 y hasta 1920, no estaba integrada en su mayor parte por
variedades definidas, sino por poblaciones de diverso grado de heterogeneidad
que se difundieron sin ningún contralor haciendo que se las utilizara en
distintas regiones con escasa o ninguna intervención oficial, lo que es
explicable por la insuficiencia antes citada de técnicos e infraestructura para
experimentaciones de orden ecológico, cultural, etc., vale decir que los
cultivos se expandieron por su propio impulso. Poblaciones de trigo.Era frecuente que a raíz de mermas o pérdidas
en las cosechas por adversidades de orden climático o parasitario tal como
epifitas de royas en Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, etc., se supliera con
semillas de otras zonas tales como centro, oeste o sur de Buenos Aires o de La
Pampa o viceversa, haciendo que la desuniformidad se incrementara cada vez más
y que la s denominaciones comunes que tenían entraran en condiciones de tal
confusión, que el especialista G. BACKHOUSE al hacer la relación de las
poblaciones de trigo que había en el país después de su llegada en 1912, señalara
que era bastante frecuente encontrar con el nombre de Barleta, Ruso o Húngaro,
cultivos que no correspondían a esas poblaciones dentro de su conocida
heterogeneidad. La siembra durante décadas de estas
simientes hizo que pese a todo se operara en ellas un cierto grado de adaptación
a nuestros medios ecológicos, sin que por ello dejaran de construir una
abigarrada mezcla de distintas formas que diferían en características de ciclo
vegetativo, altura de planta, tamaño, forma y color de espiga, resistencia al
vuelco desgrane, susceptibilidad a enfermedades, en especial royas,
productividad, etc. En sus aptitudes agrícolas, estas
poblaciones eran, en general, de escasa productividad de grano, además en buena
proporción, susceptibles a vuelco y desgrane. Respecto a sanidad, tampoco se
destacaban, sobre todo por su deficiente comportamiento a royas, dando como
resultado que los rendimientos medios del país hasta la aparición de las
primeras variedades de pedigree eran bajos con alrededor de 700 kilogramos por
hectárea. La baja productividad tenía su explicación
teniendo en cuenta que la mayoría de las poblaciones venían de zonas del
Hemisferio Norte de inviernos más fríos que los de nuestra región triguera. Ello obligó, en nuestra obra de
mejoramiento, a crear variedades adecuadas a las distintas regiones del área
triguera, mediante selecciones genealógicas obtenidas de las mismas poblaciones
y a la creación de síntesis a base de cruzamiento entre las mismas o con
variedades importadas y eficaz selección posterior. En lo que concierna su calidad industrial,
cabe reconocer que en general se caracterizaban por su aptitud panadera de
fuerza media, la que dentro de las exigencias del mercado europeo de aquel
entonces, no creaban problemas para la exportación. Ya en la primer década del siglo comienza
en el país a sentirse conciencia del grado de inferioridad que adolecían
nuestra simiente, que resaltaba aún más comparándolas con la evolución que
se había operado en la ganadería. Por otra parte en el orden mundial, los
progresos referidos a la genética aplicada al mejoramiento vegetal y la
experimentación agrícola no había alcanzado tampoco, una evolución tan
pronunciada. Poblaciones de avena, cebada, centeno y lino.La heterogeneidad a que nos referimos en
trigo, existía también en las restantes especies de cereales así en avena,
cebada y centeno pero el menor grado y sus efectos eran menos apreciables,
teniendo en cuenta que los cultivos se destinaban en gran proporción al
pastoreo y que la cebada y el centeno estaban menos difundidos. Referente a lino, diremos que este
oleaginoso se extendió en nuestros campos bajo la denominación de lino y
linetas siendo normalmente de granos grandes originados de poblaciones
importadas desde Europa por la inmigración del continente, reparticiones
oficiales, etc., debiendo hacer notar que la zona de origen de los linos de
granos grandes, es la cuenca del Mediterráneo. Estos linos eran también
desuniformes. Poblaciones de maíz.En lo que concierne a esta especie ya desde
la primer década fueron difundiéndose en la región cerealera los de tipo
colorado, duro o flint, grano tamaño mediano a grande, llamados piamonteces los
colorados duro de grado mediano a pequeño, designados como cuarentinos o
cincuentinos, los amarillos que se conocían con los nombre de canario u ocho
filas y amarillo o catorce filas, además en menor medida, maíces blancos o
morochos, amargos y otras poblaciones como Baradero, Montevideo, etc.. El origen
de los cuatro primeros se supone fueran en parte traídos por agricultores del
Norte de Italia donde se cultivaban y en donde se difundieran a partir del siglo
XVI y después de cerca de cuatro siglos de adaptación y mejoramiento,
volvieron así al continente de origen en América. Pero dado
que el maíz no dejó de cultivarse en nuestro país en la época de la
dominación española, constituyendo uno de los recursos fundamentales de la
alimentación de nuestro pueblo, muy probablemente esas poblaciones en cultivo
se cruzaron con las importadas en Europa. Cabe destacar a este respecto que
todos los maíces citados pertenecen al grupo botánico zea mays induraca, parte
de ellos llamados comercialmente colorados duros o flint, cuyo origen geográfico
algunos investigadores lo ubican en el Sur del Brasil, Paraguay y Noreste de la
Argentina. En lo que respecta a maíces dentados (zea mays indentada) si bien
hubo importaciones de semillas, su difusión fue sumamente escasa. Nuestros maíces colorados y amarillos eran
muy apreciados en el mercado Europeo. En sus características agrícolas no
estaban mayormente afectados por enfermedades y se destacaban por su buena a muy
buena productividad, lo que debe considerarse como una consecuencia de su
adaptación. La labor del mejoramiento en su primera etapa de obtención de
variedades de polinización libre, tendió por sobre todo a lograr mayor
uniformidad en su caracteres de planta, espiga y grano, conservando y
presentando en lo posible su rendimiento. Debe destacarse que la heterogeneidad
era menor que en trigo, teniendo en cuenta que para los agricultores era mas fácil
evitar mezclas entre colorados, cuarentones y amarillos dado que sus diferencias
son mas visibles y esa misma desuniformidad contribuía a acentuar el grado de
heterosis mejorando el rendimiento. Iniciacion de la obra de mejoramiento
en nuestros granos.
Contratación del especialista Guillermo
BACKHOUSE. La conciencia de que el país debía iniciar una obra de mejoramiento
a que nos referimos anteriormente, en especial en trigo, cristalizó en 1912
como una primera iniciativa del Dr. Adolfo Mujica, Ministro de Agricultura de
aquel entonces, que contrató al especialista Guillermo BACKHOUSE, formado en
Cambridge, Inglaterra, que había sido discípulo de J. BIFFEN, destacada
autoridad en Genética, con quien había realizado trabajos de investigación. BACKHOUSE fue contratado con dos ayudantes
ingleses, Juan WILLIAMSON y Enrique AMOS, por un período de cinco años para
dedicarse al mejoramiento de trigo. Realizó hasta 1917 una muy detallada labor
de reconocimiento de toda nuestra área cerealera, sobre las características de
sus poblaciones, practicando cultivos de observación, selecciones genealógicas
en distintas poblaciones, en especial en trigos Barleta y Ruso, así como
numerosos ensayos comparativos con variedades extranjeras para establecer su
grado de adaptación y utilidad en nuestro medio. Dentro de las mismas
directivas inicio cruzamientos entre selecciones genealógicas de poblaciones
del país con variedades importadas, teniendo entre sus propósitos lograr
resistencia a royas, que era uno de los fitoparásitos que afectaban en mayor
proporción a los cultivos de trigo, en especial Puccinia recondita. Del mismo
modo presto atención a la resistencia, al desgrane y al ciclo vegetativo. Intercambio con el Uruguay, colaboración rioplatense.Un factor importante que encontró a
gravitar en el mejoramiento de nuestros granos lo constituyó la labor fitotécnica
de la República Oriental del Uruguay, por cuanto en el mismo año de 1912, el
gobierno de este país y con finalidades semejantes al de la Argentina contrató
al Dr. Alberto BOERGER y al Ing. Agr. Enrique KLEIN, ambos alemanes, quienes
iniciaron en Cerro Largo (Nordeste del Uruguay) y Toledo, al Sur y más tarde en
el Instituto Fitotécnico de la Estanzuela, cercano a la ciudad de Colonia, una
labor semejante a la de BACKHOUSE y con un material de poblaciones que no difería
del de la Argentina, teniendo en cuenta la similitud geográfica, corriente
inmigratoria y sistemas de explotación. Radicación del Ing. Agr. KLEIN en el país.
El Ing. KLEIN hacia 1919 y con el propósito de mayores horizontes para sus
inquietudes y proyectos, dio por finalizada su labor oficial en el Uruguay y se
trasladó a la Argentina, instalándose en Alfonso, cerca de Pergamino (Prov. de
Buenos Aires), para dedicarse al mejoramiento de granos, en particular trigo.
Mas tarde se radicó en Plá, (Partido de Alberti, Prov. de Buenos Aires), sede
actual de su criadero, el que ha tenido una preponderante gravitación en el
mejoramiento de semillas de la Argentina, en particular trigo. Criadero BUCK. El Agr. José BUCK se inició
en época muy temprana con BACKHOUSE y BRUNINI, colaborando en la finalización
de 38 M.A. y L. Cacel M.A. Actuó como jefe de la Estación de Genética Vegetal
de Devoto (Córdoba) hasta 1928. De allí pasó ala Chacra Experimental La
Previsión en Barrow, a las órdenes del Ing. Agr. BRUNINI y hacia 1930, se
instaló con criadero y semillero propio en Defferrari (Prov. de Buenos Aires),
que más tarde trasladó a su actual sede en La Dulce, a 36 Kilómetros de
Necochea. Igual que KLEIN, realizó una obra múltiple por sus trabajos de
crianza en avena, cebada y lino. Figura así entre los más destacados criaderos
del país, fundamentalmente en la especie trigo. Introducción de variedades de trigo extranjero.Para la misma época y llegando hacia 1925,
se inició en el país la importación de algunos trigos extranjeros que en sus
condiciones agrícolas se adaptaban a nuestro medio y poseían buena
productividad y sanidad. Disconformidad del mercado europeo por
deficiencias de nuestra calidad industrial. Con las numerosas variedades
lanzadas se fueron perfilando en nuestra producción tres tipos comerciales: el
duro o corrector con Lin Cadel M.A.; el semiduro o “filler” o de relleno con
38 M.A., KLEIN Sin Rival, KLEIN Vencedor, KLEIN Record, etc., el blando o de
blancura y los deficientes o de mala calidad panadera que posteriormente se los
llamó ineptos, tales como KLEIN Favorito, KLEIN Mammouth, Ardito, etc. Los países europeos, donde se encontraba
nuestro mayor mercado, se caracterizaban por producir trigos del tipo blando e
ineptos, a cuyo efecto dicho mercado encauza sus compras en los países
exportadores como Argentina, Canadá y Estados Unidos de América hacia trigos
del tipo duro o de fuerza o correctores, para compensar con ellos las
deficiencias de sus variedades. Utiliza también el tipo semiduro o de fuerza
media con la misma finalidad y dado que su fuerza correctora es menor, se
agregan en mayor cantidad en las mezclas. La calidad industrial de nuestras
poblaciones que se cultivaban hasta el año 1920, en que comenzaron a aparecer
las primeras variedades de pedigree, se caracterizaban como ya dijimos por su
aptitud de semiduros medianos, que el mercado europeo aceptaba, pero, al
reemplazarse estas poblaciones en buena proporción por las variedades
deficientes que hemos citado, comenzó a modificarse la calidad industrial de
nuestras cosechas, por cuanto se bien la producción del duro Lin Calel M.A. y
la de los semiduros satisfacía a los compradores, la de los blandos comenzó a
no interesarles, pues aunque no eran malos, se asemejaban a su propia producción
de ineptos fue motivo de disconformidad y aún de rechazo, ya que no contribuía
a mejorar la calidad, sino a empeorarla. Lo grave era que para 1930, nuestra
producción de ineptos y blandos era muy grande, alrededor del 60% del total,
prolongándose ésto hasta 1940 donde teníamos volúmenes anuales de producción
de trigo de 7 a 10 millones de toneladas. Todo esto comenzó a crear un descrédito
para la producción argentina y como consecuencia una situación difícil en la
competencia de los mercados. Se hacía así necesario reaccionar y con rapidez
para eliminar las variedades ineptas y aún blandas, tanto más que nuestro
mercado interno era satisfecho perfectamente con los semiduros. A todo lo
expuesto debe agregarse que los ineptos creaban problemas también en nuestro
propio consumo. La Ley de Granos N° 12.253.
Todos estos factores que hemos reseñado
fueron acentuando la conveniencia que ya se había señalado, de haber una
ordenación en toda nuestra producción, mediante recursos legales fundados en
eficientes bases técnicas que dieran al Estado los instrumentos para
encauzarla, corrigiendo deficiencias y propendiendo a su mejora. Fue así que
comenzó a gestarse a partir del ‘30 la Ley de Granos, que se encomendó a una
comisión especial nombrada por el Ministerio de Agricultura. La necesidad de la ley y de una ordenación
constituía una vieja aspiración en nuestros medios técnicos, agrícolas e
industriales y que era lograr entre otros objetivos la tipificación de nuestros
granos, cosa que hasta el año 1920 no fue posible por no haber variedades
definidas, pero que hacia 1930, con la difusión de las que ya se habían
lanzado, era factible. Otras necesidades se agregaban, entre
ellas, el encauzamiento de nuestra producción a directivas de calidad
industrial que nuestro país debía defender en los mercados de exportación.
Asimismo había que organizar un régimen de difusión de semillas, asegurando
su pureza físico-botánica y varietal como recurso más eficaz para que los
beneficios de la Genética Aplicada llegarán al productor. Además que crear un
mecanismo que asegurara la renovación de las variedades que fueran declinando
en sus aptitudes, para dar cabida a las nuevas que fueran apareciendo, por
cuanto es también importante evitar un exceso de variedades en cultivo de
características similares, y lograr un mínimo compatible con la máxima
diversificación de aptitudes. La Ley se concretó luego de largo estudio
y discusión por parte del Congreso, promulgándose el 5 de octubre de 1935 bajo
el número 12.253, llamándose “Ley de Granos”. La fiscalización de semillas - Capítulo “Fomento de la Genética” de la Ley N° 12.253.La Ley era orgánica y completa en sus
previsiones, tal es así que consideraba además los aspectos de las simientes y
su difusión. A tal efecto en sus artículos 22 a 27 que constituyen el capítulo
llamado “Fomento de la Genética”, establecía la prohibición del
lanzamiento de nuevas variedades de granos sin previa autorización del
Ministerio de Agricultura, disponiendo que éste para acordar su aprobación,
debía ensayar toda nueva variedad en sus estaciones experimentales, escuelas
agrícolas, viveros y campos de particulares que quisieran colaborar. A los
fines de esta aprobación se debía tener en cuenta en primer término, la
calidad industrial, en segundo término, la resistencia a enfermedades y en
tercer término, la productividad de grano. El mismo capítulo disponía que
personas o entidades que desearan difundir nuevas variedades, deberían indicar
el lugar donde realizarían las siembras a fin de que el Ministerio pudiera
fiscalizarlas, y debía estudiar el comportamiento de las mismas en comparación
con las existentes en la zona. Para ello se creará un registro de entidades
productoras de semillas que estarían autorizadas a utilizar en su propaganda,
leyendas que indicaban que tales simientes estaban fiscalizadas por el
Ministerio y podían ofrecer a la venta, las semillas de las variedades
aprobadas por éste. Disponía igualmente la Ley que la semilla se vendería en
bolsas precintadas y rotuladas por dicho organismo estatal, en las que se
expresaría la fiscalización oficial, nombre de la variedad y otras características. Para llegar en forma adecuada a las
finalidades indicadas se encargó además al Ministerio que formulara un plan
metódico de ensayos comparativo de rendimiento, de resistencia a enfermedades,
épocas de siembra, etc., de las variedades en cultivo en el país; realizara
una eficiente acción de educación técnica aconsejando a los agricultores, la
siembra de las mejores de acuerdo a las exigencias de la exportación y consumo
interno; confeccionara un mapa de las variedades existentes y el porcentaje de
su difusión. Asimismo propagara en toda forma, las desventajas del cultivo de
variedades existentes especialmente de trigo, que no sean convenientes para su
colocación en los mercados y finalmente el mismo Capítulo disponía en su artículo
27 que el Ministerio de Agricultura mantendría informada a la Comisión
Nacional de Granos y Elevadores, creada por la misma Ley, de los trabajos e
investigaciones que realizara. El Capítulo “Fomento de la Genética”
dio así las bases y recursos legales para depurar las variedades existentes,
controlar el lanzamiento de las nuevas y organizar el mecanismo técnico y
administrativo para fiscalizar la producción de semilla selecta y que llegara
al agricultor con las máximas garantías de pureza y del mismo modo la adecuada
enseñanza a los productores para que adoptaran las mejores variedades y
utilizaran semilla fiscalizada en sus siembras. En lo referente a las tres directivas para
juzgar las variedades, la calidad industrial se estableció en primer término,
por cuanto era entonces la exigencia más perentoria para competir en los
mercados de consumo, eliminando las indeseables y proponiendo a las mejores en
una constante obra de superación. La resistencia a enfermedades se le puso en
segundo término a fin de asegurar rendimientos de la mayor estabilidad posible,
evitando aquellas variedades que siendo susceptibles a enfermedades, por ser de
altos rindes eran preferidas por los agricultores. Su gran difusión hizo que en
años de epifitas se produjeran
ingentes mermas en grandes áreas de cultivos. El rendimiento de grano si bien
era importante las otras condiciones debían prevalecer, por elementales razones
de previsión. Organismos creados por el ministerio
de agricultura para realizar la fiscalizacion de semillas
El Ministerio de Agricultura creó en 1936,
por imperio del Decreto N° 75.609/36 reglamentario del antes citado capítulo,
dos organismos: uno de ellos el Tribunal de Fiscalización de Semillas con carácter
de cuerpo asesor y rector de la fiscalización, constituido por representantes
de la dependencias especializadas de la Comisión Nacional de Granos y
Elevadores, de los establecimientos productores de semillas y de reparticiones técnicas
del Ministerio vinculadas a la producción, tales como la Dirección de Agronomías
Regionales, reemplazada luego por representantes del Instituto Nacional de
Tecnología Agropecuaria (INTA) y de la Dirección Nacional de Sanidad Vegetal.
En lo que se refiere a labor ejecutiva creó la División de Producción de
Granos, luego Dirección de Producción de Granos y Forrajes, constituida por
dependencias técnicas especializadas para realizar todas las tareas de
fiscalización, bajo las normas que establecía el Tribunal de Fiscalización de
Semillas. Entre los trabajos que cumplió el Tribunal
con el concurso de la División Producción de Granos fue el de organizar los
Registros Oficiales de Inscripción de Variedades clasificado por especies y
categorías, el registro de establecimientos productores de semillas y la
fiscalización de las mismas desde el lanzamiento de nuevas variedades hasta la
producción de semilla con destino a la venta a los productores, la confección
de catálogos con la descripción de características de las variedades
inscriptas. A partir de 1938 y hasta 1940 estableció
una tregua de dos años durante la cual no se admitió la presentación de
ninguna nueva variedad, aprovechándose este período para realizar una detenida
revisión de todas las que estaban en cultivo entonces, a base de la cual se
eliminaron aquellas que resultaron inferiores a los fines dispuestos por la Ley
de Granos, en particular las del tipo blando y las ineptas, inscribiéndose en
los registros oficiales solamente a las ofrecían adecuadas aptitudes. Se estableció la prohibición de la venta
de semilla de trigo que no fuera fiscalizada, teniendo en cuenta que era la
especie que más apremiaba controlar y, a partir de 1938, se dieron anualmente
los Consejos Oficiales de Siembra para Trigo, basados en ensayos experimentales
en toda la región triguera. En base a la experiencia adquirida hasta
1939, se dictó un nuevo decreto reglamentario del Capítulo Fomento de la Genética,
en reemplazo del de N° 75.609/36 que llevó el N° 39.617/39, el que estuvo en
vigor hasta 1959, siendo reemplazado por el de N° 11.942/59 Por el Decreto N° 39.617/39 se mantuvo el
Tribunal de Fiscalización de Semillas y la División de Producción de Granos
organizándosela en las secciones especializadas que se enumeran a continuación,
algunas de las cuales estaban en funciones con el anterior decreto 75.609: Sección
contralor de Criaderos, Sección Registro Oficial de Semillas Fiscalizadas,
Sección Red Oficial de Ensayos Territoriales, Laboratorio Experimental de
Molienda y Panificación y Sección Análisis de Semillas. Esta organización fue modificada en 1944,
al darse una nueva estructura al Ministerio de Agricultura, pasando la División
de Producción de Granos a ser Dirección de Producción de Granos y Forrajes,
reemplazándose algunas de las secciones antes citadas por divisiones
especializadas para cada especie. Así División de Trigo, de Lino, de Avena,
Cebada y Centeno, de Maíz y de Arroz, que tenían a su cargo todas las
funciones que fijaba el “Capítulo Fomento de las Genéticas” relacionadas
con sus respectivas especies y por sobre ello otras tareas técnicas vinculadas
con las mismas. Permanecieron sin modificación Análisis de Semillas y el
Laboratorio Experimental de Molinería y Panificación, salvo el cambio de
categoría de sección a división. Hacia 1947, se creó el Servicio Oficial de
Multiplicación de Semillas y Plantas, que tomó a su cargo la multiplicación
de semillas de las variedades oficiales de todas las especies, para venta a los
agricultores. En 1948, se volvió a la anterior
organización, con excepción del Registro Oficial de Semillas Fiscalizadas que
pasó a ser División Semilleros y
el Laboratorio Experimental de Molienda y Panificaciones que cambió su nombre
por el de División de Aplicaciones Tecnológicas. Cabe agregar que la Dirección de Producción
de Granos y Forrajes que dependía de la Dirección General de Agricultura, a
partir de 1948, pasó a depender de la Dirección General de Fomento Agrícola.
El titular de esta última era además Presidente del Tribunal de Fiscalización
de Semillas. La Dirección de Producción de Granos y
Forrajes quedó constituída por las siguientes Divisiones:
El MaízPasaremos ahora a hacer una reseña de la
evolución de otro de los cultivos más representativos de nuestra producción
agrícola como lo es el maíz, para lo cual volvemos a 1923 con los provechosos
trabajos del Ing. E. KLEIN, quien logró cuatro variedades de polinización
libre trabajando con poblaciones difundidas en nuestro país y en Uruguay, entre
ellas, los colorados piamonteses, colorados cuarentones o cuarentinos, amarillo
común de 14 filas y amarillo canario 8 hileras, que se caracterizan en general,
por su buena productividad y calidad de grano, en especial los piamonteses, que
los hizo tradicionalmente muy apreciados en el mercado europeo. Los cuarentones,
si bien de menor productividad, acreditaban mejores valores comerciales por su
textura muy vítrea, haciendo que se los pagara con prima por sobre los otros.
Estas poblaciones dentro de su buen rendimiento adolecían de mucha
desuniformidad y cierta proporción de granos panza blanca, en forma tal que la
meta principal de los criaderos fue mejorar la uniformidad conservando los
rendimientos. El mérito de la labor de KLEIN, como la de
otros creadores de variedades de polinización libre, estuvo en que mejorando en
buena medida, la textura de grano y uniformidad de planta, lograron aceptables
rendimientos pero sin superar, como ya dijimos a las buenas poblaciones del gran
cultivo, limitando su difusión. Prueba de los expuesto es que con las
variedades obtenidas no se logró exaltar los rendimientos medios del país, aún
en aquella época, en que los suelos no evidenciaban disminución de fertilidad. La obra de mejoramiento de maíz por endocría
tuvo un comienzo muy temprano entre nosotros, pues lo fue, en 1923, pero
lamentablemente la reducción del personal técnico asignado a la tarea dio
lugar a una larga postergación en la concreción de sus resultados, haciendo
que, recién en 1945, se lograran los primeros maíces híbridos en nuestro país
y se inscribieran en 1949. Fue iniciada en 1923 por el especialista
norteamericano Dr. Thomas BREGGER, contratado por el Ministro de Agricultura,
Tomás Le BRETON. Trabajó aquél, durante 3 años hasta la expiración de su
contrato en 1926, desarrollando una obra fitotécnica de extraordinaria eficacia
en sus directivas, métodos y amplitud de miras, en la División genética de maíz
que tuvo a su cargo. Así realizó en la Estación Experimental de Pergamino una
intensa labor de endocría, logrando en tres años hacia 1926, líneas
endocriadas en 4ta. y 5ta. generación, a cuyo efecto aceleró su proceso con la
colaboración del especialista F. RICCHEY, mediante cultivos en Estado Unidos de
Norte América, en la primavera y verano de aquel país. A la vez, condujo
ensayos con variedades extranjeras del tipo dentado, selecciones en procura de
variedades mejoradas de polinización libre sobre poblaciones comunes de nuestro
país. Realizó interesantes investigaciones de orden cultural sobre métodos y
densidades de siembras. Además de las experiencias que se llevaban en
pergamino, sede central de los trabajos, condujo otros en Bell Ville (Pcia.de Códoba),
Olivera (Pcia.de Buenos Aires), Las Delicias (Pcia.de Entre Ríos) Corzuela y
Pcia. R. Sáenz Peña (Pcia.de Chaco). Al no renovársele el contrato, se ausentó
a su patria, prosiguiendo la obra sus ayudantes Ings. R. RAMELLA y H. J.
GIORDANO, unificándose poco después, la División Genética de Maíz con la de
Trigo, en la nueva División de Genética Vegetal. Hacia 1927, el Ing. GIORDANO
fue transferido a trabajos de trigo y lino, teniendo en cuenta que, con los
resultados logrados hasta esa fecha, con las variedades oficiales 38 M.A. y Lin
Calel M.A., las perspectivas eran muy promisorias y, dentro de la escasez de
personal técnico asignado a los trabajos de mejoramiento, era de mayor apremio
intensificar la crianza en trigo. Si bien la medida tuvo fundadas razones, es de
deplorar la escasez de personal, pues de haberse continuado
con recursos suficientes en maíz, muy probablemente nuestro país
hubiera logrado sus primeros híbridos en época no muy distante que en Estados
Unidos, en donde lo consiguieron hacia 1931. Hacia 1935 y al influjo de la acción del
Ing. S. HOROVITZ, se produce una reactivación de la labor de crianza en maíz.
En ese año, el Gobierno de la provincia de Santa Fé, .crea por ley, el
Instituto de investigación Agrícola Ganadera
, con su Estación Experimental de Angel Gallardo. Esta repartición realizó
entre otras actividades, una importante obra de investigación y mejoramiento en
varias especies. Los trabajos en maíz estuvieron a cargo de los Ings. Agrs. A.E.
MARINO y J. T. LUNA, que habían sido discípulos de Horovitz, desarrollando un
intenso programa de endocría, partiendo de poblaciones de colorado piamontés y
cuarentón, en especial. Hacia 1945, lograron dos híbridos dobles, Santa Fé N°
2 y Santa Fé N° 3, de buena productividad y características de grano, el que
se inscribió en el Registro Oficial en 1949, año en que comenzó la inscripción
delos híbridos. En 1955, el Ing. Agr. J. ROSENZVAIG, que sucediera a los dos técnicos
antes citados, logró la inscripción de Santa Fé N° 4, nuevo híbrido doble
de características semejantes a Santa Fé N° 3 era un híbrido de buena
producción y textura de grano, con cierta tendencia a macollar. En la Facultad de Agronomía y Veterinaria
de Buenos Aires, el Ing. Agr. J. M. ANDRES, discípulo de Horovitz que lo
sucediera en la enseñanza y en la prosecución del material de crianza, logró
en 1949, la inscripción del híbrido doble semidentado F.A. V. 355, de
destacadas aptitudes de productividad, el que fue cancelado años después, al
eliminarse los semidentados de los Registros Oficiales, por imposibilidad de
crear un tipo comercial, dada la variabilidad en las características de grano,
a que da lugar la segregación en la F 1 del híbrido doble. En la Estación Experimental de Pergamino,
el Ing. J. A. ETCHECOPAR inició nuevos trabajos obteniendo líneas endocriadas
entre ellas, CM1 y AD3 utilizadas posteriormente en distintos híbridos. En
1951, el Ing. R. ABALO que lo sucediera en la tarea, logró la inscripción de
los híbridos dobles Pergamino N° 1 M.A.G. y Pergamino N° 2 M.A.G., el que
alcanzó gran difusión por su rendimiento y buena calidad de grano, tipo
piamontés. El Ing. J.C. ROSSI que sucediera a ABALO, con la colaboración del
Ing. F. PETRI, venía desarrollando una eficaz labor que, en adición a la de
los dos anteriores, colocaron a esa Estación Experimental en una posición de
primer plano en el mejoramiento de maíz por endocría. En 1960, se inscribió
el híbrido doble Pergamino Pitá S.A.G., Pergamino Guazú S.A.G., ambos del
tipo colorado duro, grano piamontés, de buen rendimiento y mediana resistencia
a helminthosporium turcicum (quemado o tizón de la hoja), enfermedad que había
comenzado a afectar los cultivos de maíz en los 10 años anteriores. En 1962,
logró la inscripción de Abatí INTA,
en el que se obtuvo con las líneas del básico masculino, resistencia a la
podredumbre del pie, otra enfermedad que afectaba mucho nuestro cultivos,
provocando el vuelco de las plantas maduras ya que dañaba la raíz y la base de
la caña. Era un maíz de buen rendimiento, tipo colorado duro como los
anteriores. Los cuatro maíces de Pergamino alcanzaron
muy buena difusión y por sobre ello, fueron producidos en gran escala por los
semilleros fiscalizados, que adquirieron semilla de las líneas endocriadas para
formar los híbridos simples y luego los dobles. Del mismo modo lograron expansión,
los híbridos Santa Fe N° 3 y Santa fe N° 4. En la Estación Experimental de Paraná, el
Ing. U.F. ROSBACO, con la colaboración de I. RODRIGUEZ y O. ZAPATA, inscribió
en 1962, el híbrido doble Paraná N° 1 Inta, del tipo duro anaranjado y buena
productividad. Con el lanzamiento de los híbridos de
Santa Fé, Pergamino y la Facultad de Agronomía y Veterinaria, se declararon de
utilidad pública las líneas endocriadas que los constituían, facilitando en
gran medida el trabajo de crianza en el sector privado que pudo así usarlas en
sus cruzamientos. Por otra parte ya se había establecido el régimen del
pedigree cerrado en 1959, para los criaderos privados. En adición a la actividad oficial, la
producción de híbridos dobles tuvo luego un gran aporte por la incorporación
de importantes criaderos privados que se constituyeron a base de especialistas
argentinos. La SojaCultivo que cobró importancia decisiva en
la producción agrícola, comenzó a ensayarse en distintas Escuelas Agrícolas
en 1909, realizándose luego ensayos en la Estación Experimental Agronómica de
Córdoba entre 1910 y 1920. En 1925 , el Ministro de Agricultura Le Bretón,
introdujo semillas de soja de Europa y trató de difundir su cultivo. Aunque en
1934 se ensayó un grupo de variedades, recién en 1965 se intensificaron los
trabajos de investigación sobre el tema. A lo largo de la década del `60 se arraiga
en forma definitiva este cultivo en nuestro país, permitiendo con la introducción
y selección de germoplasma de origen extranjero su difusión exitosa en la
Argentina, cuyo incremento significativo en la superficie de siembra comienza a
principios de los `70 a partir de un reducido número de cultivares de gran
plasticidad adaptativa, posiblemente debido a una amplia base genética. Cerca de ciento cincuenta variedades fueron
introducidas al país, principalmente de EE.UU., pero solo un reducido grupo
logró gran difusión en el cultivo y durante un lapso prolongado la producción
se mantuvo concentrada en el uso de unas pocas variedades de soja. En 1971 se incorporó la soja a las
especies que se fiscalizaban, y a comienzos de la década del `80 los cultivares provenientes de introducciones y selecciones
de éstas, que alcanzaron gran difusión, comenzaron a ser reemplazados por
genotipos seleccionados localmente, según las características edáficas y climáticas
de las distintas zonas sojeras del país y factores limitantes bióticos de
distinto origen. A partir de la campaña
96/97, se dio inicio a una nueva etapa en la evolución del germoplasma
argentino de soja, con el registro y comercialización de las sojas transgénicas
con resistencia a herbicida. La difusión de las variedades transgénicas ha
cobrado gran impulso en razón de las ventajas comparativas que le ofrecen al
productor agrícola.
El GirasolNos referiremos ahora a la evolución de
otro de los importantes cultivos de nuestro país: el Girasol. Este cultivo
hasta 1930 fue de reducida superficie a consecuencia de que la recolección se
hacía en forma manual, tuvo un extraordinario impulso con la mecanización de
la cosecha, al adaptarse las máquinas cosechadoras utilizadas en cereales y
lino y además debido a las medidas proteccionistas de fomento que se dictaron.
Las poblaciones más comunes hasta la iniciación de la obra de mejoramiento,
eran conocidas con los nombres de Gigante de Rusia, Mammouth y otras de poca
talla, denominadas “caracolillo”. Las directivas principales en el
mejoramiento fueron la reducción de altura de planta para adaptarlas a la
cosecha mecánica, uniformidad de planta y grano, plantas monocéfalas,
rendimiento de grano, alto porcentaje de pepita y tenor de aceite, ciclo
vegetativo mediano y precoz y resistencia a enfermedades, de las cuales las de
orden criptogámico afectaban mucho a este cultivo haciéndolo uno de los más
dañados entre nuestros granos. Se agregaban a éstas, los daños ocasionados
por plagas de insectos. Las primeras realizaciones en el
mejoramiento correspondieron al Ing. E. Klein, quien realizó aportes de
fundamental valor con su variedad Klein, originada por selección sobre
girasoles comunes, obtenida en 1938 e inscripta en 1939. La Chacra Experimental
La Previsión realizó también obra de mejoramiento, inscribiendo en 1941 a la
Previsión 9, obtenida por selección de girasoles comunes. En la Estación Experimental de Pergamino,
el Ing. J. Etchecopar trabajando sobre girasoles importados de Rusia, de nombres
Funsika, Skerospelli, Kruglik y Saratov, obtuvo Saratov M.A. sel. Pergamino,
inscripta en 1945. El criadero Massaux de Pirovano (Pcia. de Bs. As.) trabajó
también en esta especie logrando en 1953 la inscripción del girasol Massaux,
obtenida por el Sr. R. Massaux por selección en poblaciones de la zona del
criadero. El aporte más importante
después de la aparición de la Puccinia helianthi, lo hizo la Estación
Experimental de Manfredi, con los trabajos del Prof. T. Macola y el Ing. J. Báez,
quienes venían trabajando desde años anteriores en cruzamientos intererspecíficos
en procura de resistencia a enfermedades. En 1960 se inscribió la variedad
Manfredi INTA S.A.G., constituyendo este material el primer aporte muy eficaz en
la lucha contra P. helianthi, a la que presentaba buena resistencia, por lo que
logró amplia difusión. En 1964 se inscribió la variedad Impira
INTA, obtenida por H. Bauer y J. Báez, significando una mejora sobre Manfredi
INTA en resistencia a roya, rendimiento de grano, uniformidad en altura de
planta y ciclo vegetativo. La Estación Experimental de Pergamino
prosiguiendo en sus trabajos antes citados, inscribió en 1964 a Guayacán INTA.
El trabajo lo hizo Kugler utilizando un material canadiense inmune a P.
helianthi al que cruzó con selecciones hechas sobre el girasol Klein. Hacia fines de la década del ‘60,
Leclercq logra obtener y estabilizar en Francia la androesterilidad en girasol,
permitiendo la creación de los primeros híbridos que rápidamente se
generalizan por sus potenciales de rendimiento,
contenido en aceite y uniformidad, constituyendo hoy las variedades híbridas
el casi cien por ciento de la cobertura de siembra. “Revolución Verde”
Con la irrupción de la revolución verde
en la década del ‘60, el crecimiento de la producción y el comercio de
semillas de variedades mejoradas en el país, más la necesidad de crear
herramientas de estímulo a la actividad fitogenética y brindar un marco legal
para las garantías de identidad y calidad de toda las semillas destinadas a los
productores agropecuarios, se planteó la necesidad de proyectar una Ley específica
para la actividad semillera que contemplara todos estos aspectos y se
constituyera en un factor de impulso de este sector. Fue así que el entonces Secretario de
Estado de Agricultura y Ganadería, Ing. Walter KUGLER, mediante la Resolución
Nº 253 del 29 de enero de 1971, creó una Comisión de Estudio para la
elaboración del proyecto de Ley, cuyo trabajo en el cual participaron
representantes de los distintos sectores oficial y privado, culminó con la
promulgación el 30 de marzo de 1973, de la LEY DE SEMILLAS Y CREACIONES
FITOGENETICAS Nº 20247. Ley de Semillas y Creaciones fitogenéticas, 20247 de 1973Entre los conceptos del mensaje de esta Ley
se expresa: “Descubrir, crear y desarrollar mejores semillas, así como
controlar su calidad, ha sido las actividades más antiguas y continuas del
Ministerio de Agrícultura y Ganadería, pero, la notable evolución producida
en los últimos tiempos ante el rápido progreso de las ciencias genéticas, las
mayores exigencias de la agrícultura tecnológica moderna, la multiplicación y
difusión de semillas por empresas especializadas que aplican técnicas
altamente avanzadas y fuertes insumos, determina que resulte en muchos casos
insuficiente la legislación vigente en la materia, basada en la Ley Nº 12.253,
Capítulo Fomento de la Genética”.
“
Constituye entonces una responsabilidad de este Ministerio, promover los medios
para una eficiente actividad de creación, multiplicación y comercialización
de semillas, la protección de la propiedad de los nuevos cultivares para los
creadores, así como asegurar a los productores agrarios la mejor semilla con
identidad y calidad garantizada.”
“
El proyecto de Ley que se eleva, ha sido elaborado por la Comisión de Estudio
creada por el Ministerio -Res. Nº 1.492/70- e integrada por sectores
representativos oficiales y privados, vinculados a la creación, contralor,
multiplicación, destribución y uso de semillas.”
“En
el seno de esta Comisión se consideró la legislación nacional existente sobre
la materia, así como la profusa legislación extranjera pertinente, que acumula
la experiencia de muchos años y que cuensta, además, con normas aprobadas por
convenios internacionales. Esto último facilitará el desarrollo de mercados
exteriores para la semilla argentina.” No obstante esta importante norma legal, no
fué sino hasta el año ´78 que se dictó su primer Decreto Reglamentario Nº
1995 del 28 de agosto de ese año, que permitió que la Ley entrara en vigencia
en forma efectiva. Este Decreto estableció que el Organismo
de Aplicación de la Ley Nº 20.247 y su reglamentación, sería el SERVICIO
NACIONAL DE SEMILLAS (Se.Na.Se.), como organismo dependiente de la Secretaría
de Estado de Agricultura y Ganadería. Con anterioridad al año ´78, y en
aplicación del artículo 4º de la
citada Ley, se constituyó la
COMISION NACIONAL DE SEMILLAS, creada como
organismo asesor del Secretario de
Agricultura y Ganadería y del propio Organismo de Aplicación de la Ley. Esta Comisión Nacional era, y es, de
particular importancia ya que en su integración participaban representantes de
todos los sectores de la actividad semillera, tanto del ámbito oficial como
privado, lo que significó que cualquier medida a adoptarse en materia de
semillas sería estudiada y evaluada previamente por los distintos sectores
interesados. A su vez esta Comisión estaba facultada a
crear COMITES ASESORES, que podian tener carácter permanente para el
tratamiento de temas específicos, permitiendo ésto reunir a especialistas en
los distintos cutltivos y
disciplinas para el aporte de sus conocimientos y experiencia en cada uno de los
temas. La COMISION NACIONAL DE SEMILLAS funcionó
en forma ininterrumpida desde su
creación hasta la fecha, proponiendo
medidas y tomando intervención en el dictado de toda la normativa vinculada a
esta actividad. Para el mejor ejercicio de sus funciones creó los Comités de
Cereales Estivales, Cereales de Invierno, Forrajeras, Papa, Hortícolas, Algodón,
Plantas de Vivero, Arroz, Poroto y Legumbres, y Analistas de Laboratorio.
Algunos de estos Comités tienen entre sus principales funciones la de evaluar
los ensayos de comportamiento agrónomico y sanitario de las nuevas variedades
que van a inscribirse y producirse
bajo el régimen de fiscalización, para elevar luego su opinión a la Comisión
Nacional de Semillas, la que dictamina para la resolución final por parte del
Organismo de Aplicación. La Presidencia de la Comisión fue siempre
ejercida por la máxima autoridad
del Organismo de Aplicación de la
Ley. La Ley de Semillas Nº 20.247, constituyó
una herramienta legal de gran alcance ya que reunía en un mismo cuerpo legal
las exigencias para la producción y el comercio de semillas, y la protección
de la propiedad de las nuevas creaciones fitogenéticas. Al mismo tiempo el
concepto de semilla lo definía en forma muy abarcativa, considerando como tal a
todo órgano destinado a la siembra o propagación, por lo que además de las
semillas botánicas estaban incluídos todos los órganos de propagación agámica. Esta Ley
en sus aspectos salientes determinó que toda la semilla que se comercialice
debe estar debidamente rotulada, debiendo contener el marbete correspondiente
datos mínimos sobre el responsable de esta rotulación (nombre, dirección y su
número de inscripción), especie de la cual se trata, nombre de la variedad si
corresponde, e información sobre su calidad (poder germinativo y pureza física-botánica),
además de los datos sobre la campaña de producción, peso neto y origen de la
semilla. Estableció al mismo tiempo dos Clases de
semilla: la “IDENTIFICADA” y la “FISCALIZADA”, siendo la primera aquella
que se rotula incluyendo como mínimo en su marbete, toda la información antes
señalada. La Clase Fiscalizada es aquella que además de cumplir con este
requisito de rotulación, es sometida a control oficial durante las etapas de su
ciclo de produccón. Esto eliminó la semilla “común”, que no tenía exigencias de rotulación y por lo tanto no
daba garantías de identidad y calidad al productor adquirente de la misma.
Esta Ley creó también tres Registros
Nacionales como herramientas esenciales para el ordenamiento de todos los
operadores en semillas del mercado y la registración de las
variedades: El REGISTRO NACIONAL DEL COMERCIO Y
FISCALIZACION DE SEMILLAS, donde debe inscribirse todo aquel
produzca, identifique, someta a fiscalización, comercialice, importe o
exporte, o analice semillas. El REGISTRO NACIONAL DE
CULTIVARES, donde debe inscribirse toda variedad para poder ser difundida
en el país, y el REGISTRO NACIONAL DE LA PROPIEDAD DE CULTIVARES, donde los
obtentores de nuevas variedades tienen la posibilidad de tener la Propiedad de
sus creaciones fitogenéticas, cumpliendo estas creaciones con las condiciones
de novedad, diferenciabilidad, homogeneidad y estabilidad del nuevo material. También la Ley otorgó al Organismo de
Aplicación el ejercicio del poder de policía, permitiéndo el acceso a sus
inspectores a todo lugar o depósito donde existieran semillas, como así también
requerir cualquier documentación relativa a las mismas, e intervenir e
inmovilizar cualquier partida de semilla en presunta infracción a la Ley. Esto dio la posibilidad de controlar en el
mercado la adecuación de la semilla a todas las exigencias de rotulado,
identidad y calidad, para cumplir con uno de los objetivos de la Ley que es el
de dar garantías de la semilla que llega al usuario y hacer más transparente
el comercio de semillas. Paralelamente permitió controlar la existencia de la
autorización del propietario de la variedad, en caso de estar ésta protegida,
para que los derechos de propiedad pudieran ser efectivamente ejercidos, y se
cumpliera con otro de los objetivos de la Ley que es el de estimular la labor de
fitomejoramiento. El SERVICIO NACIONAL DE SEMILLAS, como se
señalara anteriormente fue el primer Organo de Aplicación de la Ley de
Semillas, cuyo primer Director
General fue el Ing. Ignacio GOENAGA, reemplazado en julio de 1976 por el Ing.
Roberto V. MANEIRO, quien además
ejerció como primer Presidente de la Comisión Nacional de Semillas. Lo
reemplazó a partir de enero de 1985, el Ing.
Roberto O. PITERBARG. Fue luego designado por un corto período, de agosto de
l989 a febrero de l990, el Ing. Eduardo L. TOLEDO.
A partir de esa fecha y hasta la transformación del Se.Na.Se. en
diciembre de l99l, ejerció la Dirección General la Ing. Adelaida HARRIES. El SERVICIO NACIONAL DE SEMILLAS tenía los
siguientes DEPARTAMENTOS:
Con la puesta en vigencia de la Ley Nº
20247, a partir del Decreto Nº l995/78, se comenzaron a celebrar Convenios de
coparticipación con las Provincias para las distintas tareas de fiscalización
y control de la producción y el comercio de semillas, dándose inicio a un
trabajo conjunto para efectivizar la aplicación de la Ley en las distintas
areas del país. En noviembre de l980, se llevó a cabo en
Buenos Aires el IX SEMINARIO PANAMERICANO DE SEMILLAS, organizado por la
Federación Latinoamericana de Asociaciones de Semillistas (FELAS), las
Asociaciones locales de semillistas, el Se.Na.Se. y el INTA. Este evento congregó
a representantes de todo el quehacer semillero de América Latina, asistiendo
también participantes de otros países avanzados en el tema. Cabe destacar que en año l982, se logró
la adhesión de nuestro país al sistema internacional de certificación de
semillas con destino a la exportación de la ORGANIZACION
PARA LA COOPERACION Y EL DESARROLLO ECONOMICO (OCDE), lo que fue un paso
importante en la credibilidad de la calidad de nuestras exportaciones de
semillas. También se actualizaron aspectos
reglamentarios de la Ley Nº 20247, mediante el dictado del Decreto Nº 50 del 17 de enero de 1989, que reemplazó al Nº l995/78. Ante la necesidad de contar con una
estructura oficial que pudiera dar respuesta a las crecientes exigencias de la
realidad nacional e internacional en esta materia, y como resultado de la
convocatoria de la Secretaría a todos los sectores vinculados a esta actividad,
los que mantuvieron múltiples reuniones para analizar en profundidad el tema,
fue decisión política del Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Ing.
Felipe C. SOLA, propiciar la creación del INSTITUTO NACIONAL DE SEMILLAS (INASE),
como organismo autárquico y descentralizado de la Administración Pública
Nacional, en el ámbito de la SECRETARIA DE AGRICULTURA, GANADERIA Y PESCA,
concretándose ésto a través del Decreto de Creación Nº 2817 del 30 de
diciembre de 1991. Este organismo pasó a ser el Organo de Aplicación de la Ley de Semillas Nº 2O.247 y de su nuevo Decreto Reglamentario Nº 2183 del 21 de octubre de 1991, el que fue dictado para incorporar los últimos aspectos de la rápida evolución registrada en esta actividad, en particular en lo referente a la protección y estímulo de la labor fitogenética como garantía del crecimiento del panorama varietal a disposición de todos los agricultores.¡Error! Marcador no definido. Desde l992 y hasta la fecha, ejerce el cargo de Presidenta del Instituto Nacional de Semillas, la Ing. Adelaida HARRIES, como instrumentadora de la política de transformación en esta materia de la Secretaría de Agricultura, Gandería y Pesca, ya iniciada con su gestión a partir de l990 en el anterior Servicio Nacional de Semillas. Este Instituto se constituyó en una herramienta con especiales ventajas para el cumplimiento de los objetivos propuestos, por una parte al ser descentralizado y contar con autonomía económica y financiera, y por la otra al ser conducido por un Directorio integrado por representantes de los sectores oficial y privado vinculados a esta actividad. Paralelamente los recursos para su funcionamiento, incluyendo salarios, provienen integramente de los ingresos por el arancelamiento de las inscripciones y los distintos servicios prestados, por lo que su continuidad estará ligada a la calidad de estos servicios y la eficiencia en su desempeño. El INSTITUTO NACIONAL DE SEMILLAS estructuralmente, además de su Directorio, quedó integrado por las siguientes Direcciones dependientes:
Existen también las Direcciones de apoyo de ASUNTOS JURIDICOS y SERVICIOS ADMINISTRATIVOS y la Unidad de AUDITORIA INTERNA, para completar su estructura como organismo autónomo. Uno de los logros cuyo proceso se inició en l990 y se fue completando y consolidando con la creación del INASE, fue el de transparentar el comercio de semilla de especies autógamas, en particular trigo y soja, donde el comercio legal en estas especies solo llegaba al 25% de la demanda total de semilla. Esto significaba que en el grueso de la semilla comercializada no existían garantías de su identidad y calidad hacia el productor agrícola, había un alto grado de evasión impositiva y no se reconocían los derechos de obtentor en las variedades con propiedad, produciéndose un verdadero desaliento en la inversión en programas de fitomejoramiento en estas especies, como así también en las seguridades que la Ley debía dar al agricultor como usuario de las semillas. La aplicación de los programas de control, en colaboración con las Provincias con Convenio, dio como resultado un nivel de regularización de este mercado cercano al 80% de los volumenes comercializados. También se fue creando una jurisprudencia inexistente hasta ese momento, como resultado de la aplicación efectiva de las herramientas legales que la Ley ponía a disposición del Organismo de Aplicación, y que fue motivo de real interés por parte de muchos países avanzados en esta materia. Otro paso importante en crear condiciones favorables y de credibibilidad tanto para inversores nacionales como extranjeros, fue nuestra adhesión mediante la Ley del Congreso Nacional Nº 24376/94, al Acta l978 de la Unión para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV). Al mismo tiempo nuestro país pasó a ser un referente en toda América Latina en materia de aplicación de los derechos de propiedad de las variedades vegetales, en la certificación de semillas según el sistema de la OCDE y en la aplicación del las normas ISTA para la emisión de los certificados de validez internacional, ocupando desde 1992 un lugar nuestro país en el Comité Ejecutivo de esta última organización internacional. En el año 1995, adherimos también al sistema de certificación de los Estados Unidos de América y Canadá (AOSCA), lo que significó un nuevo avance en la confianza de nuestros procesos de producción de semillas. En ese mismo año, la OCDE en su Reunión Anual llevada a cabo en París, decidió incorporar a la Argentina a la prueba piloto de Acreditación en el sistema de certificación de semillas. Los mecanismos de Acreditación marcan una tendencia en el mundo y su instrumentación en nuestro país está siendo programada para ir abarcando en forma paulatina a nuestros sistemas internos de certificación. Se mantuvo además una activa participación en todos los foros internacionales relativos a esta actividad, en particular en los convocados por las organizaciones a las que habíamos adherido, como así también en las reuniones multilaterales con motivo de las negociaciones de ALADI y MERCOSUR en temas de nuestra competencia. Resultado también de la confiabilidad e interés despertado por nuestro páis en el concierto de las naciones, fue que se concretó en Buenos Aires a mediados del año 1995, el Congreso de la Federación Internacional de Semillas (FIS-ASSINSEL), y en marzo del año 1996 fuimos sede de la Reunión Anual de la OCDE, para la certificación de semillas destinadas al comercio internacional. Es así que nuestro mercado global de semillas se acerca hoy a los novecientos millones de dólares anuales, con un creciente nivel de intercambio internacional. La producción total de semilla fiscalizada de las distintas especies supera las setecientas mil toneladas anuales. El número de variedades inscriptas en el Registro Nacional de Cultivares es cercano a las cuatro mil, y el de variedades con propiedad superior a las mil cien. Debe señalarse que en estos Registros hay variedades inscriptas de todos los grupos de especies de interés agrícola: Maíz, Trigo, Sorgo, Avena, Cebada, Centeno, Arroz, Soja, Girasol, Maní, Lino, Algodón, Forrajeras Perennes, Legumbres, Hortícolas, Frutales y Ornamentales. Se avanzó además en la programación de los sistemas de control de la producción y el comercio de plantas de vivero, elaborándose las respectivas normas en conjunto con el SENASA, el INTA y la participación de especialistas y representantes de las distintas Provincias interesadas en el tema. Se trabajó sobre las especies cítricas y los frutales de carozo y pepita, previéndose los mecanismos de certificación y control de los materiales producidos. Al mismo tiempo se firmó un Convenio con el INSTITUTO NACIONAL DE VITIVINICULTURA (INV), para el control de los órganos de propagación de vid. En materia forestal se está trabajando conjuntamente en el “Proyecto Forestal de Desarrollo” con la Secretaría, para la certificación de semillas y plantines de este grupo de especies. En octubre de l998, Buenos Aires será sede del XVI SEMINARIO PANAMERICANO DE SEMILLAS, organizado por FELAS, ASA, CSBC, INASE e INTA, lo que significa otra importante convocatoria a todos los sectores vinculados a esta actividad en el mundo. En el contexto de los avances fitogenéticos, la irrupción de la biotecnología se está constituyendo en la nueva herramienta para el logro de materiales con características altamente ventajosas desde el punto de vista sanitario, de manejo y de calidad de la producción. Esto sin duda dará comienzo al próximo salto productivo, que significa además un desafío a los niveles oficiales que sin perjuicio de aplicar las medidas de seguridad que prevengan riesgos, deben incentivar y alentar este proceso para incorporar a nuestro sistema productivo este factor de alta competitividad. Cabe destacar que el INASE forma parte de la COMISION NACIONAL ASESORA DE BIOTECNOLOGIA AGROPECURIA (CONABIA), organismo asesor del Secretario de Agricultura, Ganadería , Pesca y Alimentación, y encargado de controlar las medidas de bioseguridad para la liberación al medio de las creaciones biotecnológicas. Hoy ya existen en difusión variedades de soja transgénicas con resistencia a herbicida, que en el volumen de producción de semilla fiscalizada de la campaña 1997/98, superan el 50% del total. De la misma forma van a incorporarse al mercado materiales de maíz y algodón con el evento de transformación que les confiere resistencia a lepidópteros. Dadas las implicancias de este tema, como así también todo lo referido al otorgamiento de la propiedad intelectual sobre las nuevas obtenciones fitogenéticas, el INASE suscribió un Convenio de mutua colaboración con el INSTITUTO NACIONAL DE LA PROPIEDAD INDUSTRIAL (INPI). El trabajo conjunto con este organismo facilitará la gestión de ambos en sus areas de competencia, clarificando además a los posibles solicitantes, el proceso y los alcances de la propiedad que les puede ser otorgada. Merece un capítulo aparte todo lo relacionado con la calidad de la semilla, dada la consideración especial que este factor siempre tuvo desde comienzos de siglo en su manejo. Apuntes de una gesta centenaria: la calidad de las semillas.En diciembre de 1898 con la creación del Ministerio de Agricultura, se organiza la Dirección de Agricultura con una División de Agronomia, dentro de esta se encontraba la SECCION SEMILLAS que tenia como propósito suministrar alos agricultores semillas en pequeñas cantidades y en el concepto de ser utilizadas simplemente como ensayos, las mismas eran de origen extranjero y el objetivo era que los agricultores comprobaran las indiscutibles ventajas del empleo de semillas seleccionadas. De las semillas recibidas del extranjero se realizaban análisis en forma precaria con el fin de conocer el poder germinativo. Ya en 1900 esta sección se hizo cargo del análisis y control de toda la semilla que le fuera entregada a los agricultores, es asi que esta dependencia comienza a adquirir gran importancia ya que contribuia a demostrar la influencia que tenia la elección y selección de semillas en el mejoramiento de variedades cultivadas y en el aumento de los rendimientos. Esta sección de análisis y control de semillas habia analizado en el transcurso de ese año 242 muestras,.A partir de ese momento y dada la importancia del tema se vio la necesidad de proveer de un laboratorio de analisis de semillas a pesar del bajo presupuesto asignado al Ministerio. Es asi que en l90l epoca de los Ingenieros HUERGO, RIVAROLA Y LAMARCA, asesorados por el sabio Ing. SPEGAZZINI entonces jefe del Laboratorio de botanica fundan el primer LABORATORIO DE ANALISIS DE SEMILLAS, designando a cargo del mismo al Dr. WALTER VON PETERY, efectuandose los primeros analisis de semillas de alfalfa del país, que se exportaban. En el periodo l90l-l902 se realizaron un total de 406 muestras, estos pedidos aumentaban rapidamente ya que las semillas que se distribuian iban acompañadas con breves instrucciones destinadas a conocer las condiciones que debian tener en cuenta para lograr un mejor cultivo y cosecha. La exactitud y eficacia del pequeño laboratorio ubicado en la calle Rivadavia 3950, dependencias de la DIRECCION GENERAL DE AGRICULTURA Y DEFENSA AGRICOLA, eran ampliamente conocidas en los más importtantes centros del mundo a donde se expotaban semillas de alfalfa argentina y representó las garantias y credibilidad para el país . La dependencia cumplió con sus funciones con el mismo jefe y cinco empleados por más de treinta años. En abril de l905 por un Decreto el Dr VON PETTERYes comisionado a Alemania para que estudie la organización de las estaciones de análisis de semillas, normas existentes y metodologias utilizadas por un periodo de seis meses. En junio de l906 por un decreto se reglamentan los certificados de análisis a utilizar, cantidad de muestra a remitir,tipos de análisis y tarifas que debian pagar los interesados por el servicio. Los analisis que se realizaban eran: 1- determinación de la autenticidad, genero especie y procedencia en cuanto fuera posible; 2- determinacion de semillas extrañas como cuscuta, etc., 3- determinacion del grado de pureza (semillas extrañas materias inertes), 4- determinación de la facultad germinativa, 5- determinación del peso absoluto, 6- determinacion del peso del helectrolito. Además la norma fijaba que toda solicitud de análisis debia ser acompañada de su importe en papel sellado, segun las tarifas indicadas. A partir de alli se recomendaba a los agricultores y hacendados que compraran semillas con indicación del valor cultural, o sea que antes de comprarlas debian analizarlas calculando el precio segun el valor cultural y exigiendo que el conjunto del lote corresponda a la muestra analizada. En 1925 la REPUBLICA ARGENTINA se adhiere a la ASOCIACION INTERNACIONAL DE ENSAYOS DE SEMILLAS -ISTA- organización intergubernamental que establecia las metodologias de analisis de semillas. Esta entidad realizaba periodicamente concursos para comprobar la exactitud de los análisis. Por sus analisis de alfalfa, esta dependencia recibió en varias oportunidades elogiosos comentarios de uno de los laboratorios más prestigiosos y antiguos del mundo, el de Copenhague, Dinamarca. En el periodo 1928 a 1936 es designado como jefe el Ing. ANDRES BARCOS En el periodo 1937 a 194l es desigando como jefe el Ing. LUIS PEDELABORDE y Subjefe Ing.FRANCISCO MASCAZZINI.En este periodo se continua la importantisima labor iniciada,comenzando una etapa de preocupación por el control de la calidad de la semilla en todo el país , es así que se inicia un proyecto de proveer a las distintas zonas del pais de pequeños laboratorios que coadyuven la labor que realizaba la Division Analisis de semillas desde la ciudad de Buenos Aires. El citado proyecto se vio materializado con la inauguración de un laboratorio en la ciudad de BAHIA BLANCA en el año 1939 que atendia las necesidades de la zona de influencia del puerto. El mencionado proyecto tambien incluia la instación de laboratorios en las provincias de Santa Fe, Mendoza, Cordoba etc que contarian al igual que el inugurado con una dotación de cinco empleados y un jefe técnico. Por Decreto N 27 del MINISTERIO DE INSTRUCCIÓN PUBLICA Y FOMENTO DE LA Provincia de Santa Fe del l de abril de 1939 se fijan las normas de contralor y análisis de semillas instruyendose al INSTITUTO EXPERIMENTAL DE INVESTIGACION Y FOMENTO AGRICOLA GANADERO a realizar los analisis de semillas. En el periodo 1942 a 1952 es designado jefe el Ing. FRANCISCO MASCAZZINI y subjefe la Ing. FLORINDA IBARRA. A traves de ese largo tiempo el Laboratorio de Análisis de Semillas había prestado a la nación importantísimos servicios , pues tenia como funciones especificas las de asesorara al comercio, a los productores y a las distintas reparticiones oficiales acerca del valor agrícola de las semillas, informando sobre la identidad, pureza, poder germinativo, etc. de las mismas. Efectuaba los análisis relacionados con el contralor de calidad en el comercio de importación y exportación de semillas de acuerdo a las reglamentaciones vigentes. Dictaminaba acerca de las semillas fiscalizadas de granos y oleaginosas, forrajeras, hortalizas y flores. Además informaba sobre la calidad comercial de las semillas producidas en el pais, como tambien sobre el valor cultural de las que eran objeto de comercio internacional, proponiendo las medidas mas adecuadas tendientes a resguardar en ese aspecto los intereses argentinos. En ese momento 1944 el laboratorio contaba con una dotación de tres técnicos y cuarenta y tres empleados cumpliéndose con eficiencia sus funciones al servicio de la agricultura del país. El Laboratorio estaba dividido en varias secciones:
El lunes 21 de mayo de 1951 se inaugura dentro de la DELEGACION REGIONAL DEL MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERIA DE LA NACION en CORDOBA un LABORATORIO DE ANALISIS DE SEMILLAS dependiente de la DIRECCION GENERAL DE FOMENTO AGRICOLA para la zona era muy importante contar con ese servicio. 1952 a 1970 es designado como Jefe la Ing. FLORINDA IBARRA y subjefe el Ing. GARCIA PRADA. Durante ese periodo de gestión las funciones eran de asesorar a los agricultores, al comercio y a las distintas reparticiones oficiales acerca del valor agrícola de las semillas sobre la base de su clasificacion botánica, pureza, semillas extrañas, materias inertes, peso absoluto, peso hectolitrico, tipificación y poder germinativo. Ademas cumplia con otras actividades que le permitian informarse sobre el comercio interno e internacional de semillas, conocer sus bondades y deficiencias y podian sugerir medidas tendientes a resguardar los intereses del pais. Además en ese momento al agricultor se garantizaba en la factura la especie, variedad, pureza y poder germinativo de las semillas que compraba como asi tambien dejaban constancia de la ausencia de semillas extrañas, se extraian muestrras duplicadas en presencia de dos testigos imparciales, las mismas eran lacradas, firmadas remitiendo una a la Division Análisis de semillas y la otra quedaba en poder del agricultor. En caso de divergencias entre el analisis y lo especificado en la factura la segunda muestra serviria para un segundo análisis. El agricultor remitia la muestra al laboratorio previo pago del arancel podia conocer el valor cultural de la semilla, demorando el análisis segun la especie de 5 a 30 dias, salvo la determinación de plagas nacionales que se realizaba dentro de las 24 horas. De 1970 a 1975 Jefe Ing. ROBERTO GARCIA PRADA periodo que se continua con la misma tarea y dotacion de personal. De 1975 a 1979 Jefe Ing. EDUARDO PORTA Subjefe Ing. ROBERTO MONTANI, en ese periodo se comienza a trabajar a traves de un proyecto FAO en la modernización del laboratorio de semillas, donde se firma un convenio dentro del Programa de Cooperación Tecnica de la FAO, donde ese organismo aportó la mayor parte del instrumental de análisis y un experto en la materia para el asesoramiento. Nuestro pais corrio con la responsabilidad del local, el material humano especializado y el costo financiero de la obra.Este nuevo laboratorio fue estructurado para atender primordialmente los requerimientos de la importación y exportación y los propios del Servicio Nacional de Semillas. Asi es que en diciembre de 1979 se inaugura las instalaciones del nuevo Laboratorio central de analisis de semillas con 300 metros cubiertos dividido en diferentes sectores de acuerdo a las exigencias de las reglas interncionales de análisis de semillas ISTA , de la cual Argentina era miembro. En el laboratorio contaba con nuevos equipos de germinación, determinadoras automaticas de humedad, contadores de semillas, balanzas de distinto tipo de precision, limpiadora magnetica, lupas binoculares, homogeinizadores-divisores de muestras, etc. Disponia de una dotación de l6 y 20 personas altamente especializadas en las tecnicas a utilizar. Esta modernización coincidio con la puesta en vigencia de la Ley de semillas y creaciones fitogeneticas N 20247, que reactivo todo el comercio interno y de exportación. El Servicio Nacional de Semillas para atender las necesidades que se derivarían de la aplicación de la Ley de semillas y Creaciones Fitogeneticas N 20247 adoptó las medidas indispensables para la habilitación de laboratorios privados tendiendo a la adopción de métodos simples pero racionales que sigan las reglas internacionales y con resultados comparables. |