Paris, 12 de noviembre de
1997
Preámbulo
Artículo 1 Necesidades e intereses de las generaciones futuras
Artículo 2 Libertad de elección
Artículo 3 Mantenimiento y perpetuación de la humanidad
Artículo 4 Preservación de la vida en la Tierra
Artículo 5 Protección del medio ambiente
Artículo 6 Genoma humano y diversidad biológica
Artículo 7 Diversidad cultural y patrimonio cultural
Artículo 8 Patrimonio común de la humanidad
Artículo 9 Paz
Artículo 10 Desarrollo y educación
Artículo 11 No discriminación
Artículo 12 Aplicación
La Conferencia General de
la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura, en su 29ª reunión celebrada en París del 21 de octubre al 12 de
noviembre de 1997,
Teniendo presente que en
la Carta de las Naciones Unidas los pueblos han expresado solemnemente su
voluntad de “preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra”
así como los valores y principios que consagran la Declaración Universal de
Derechos Humanos y todos los demás instrumentos pertinentes del derecho
internacional,
Tomando en consideración
las disposiciones del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales, y del Pacto Internacional de Derechos Cívicos y Políticos,
aprobados el 16 de diciembre de 1966, y las de la Convención sobre los
Derechos del Niño aprobada el 20 de noviembre de 1989,
Preocupada por la suerte
de las generaciones futuras ante los desafíos vitales que plantea el próximo
milenio,
Consciente de que en esta
etapa de la historia corren peligro la existencia misma de la humanidad y su
medio ambiente,
Poniendo de relieve que el
pleno respeto de los derechos humanos y los ideales de la democracia
constituyen una base esencial para proteger las necesidades y los intereses de
las generaciones futuras,
Afirmando la necesidad de
establecer nuevos vínculos equitativos y globales de colaboración y
solidaridad entre las generaciones y de promover la solidaridad
intrageneracional con miras a la perpetuación de la humanidad,
Recordando que las
responsabilidades de las actuales generaciones para con las futuras ya se han
mencionado en distintos instrumentos, como la Convención para la Protección
del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural, aprobada por la Conferencia
General de la UNESCO el 16 de noviembre de 1972, la Convención Marco de las
Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Convenio sobre la Diversidad
Biológica aprobados en Río de Janeiro el 5 de junio de 1992, la Declaración de
Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo aprobada por la Conferencia de las
Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo el 14 de junio de
1992, la Declaración y el Programa de Acción de Viena aprobados por la
Conferencia Mundial de Derechos Humanos el 25 de junio de 1993, y las
resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la protección
del clima mundial para las generaciones presentes y futuras aprobadas desde
1990,
Decidida a contribuir a la
solución de los problemas mundiales actuales mediante una cooperación
internacional reforzada, a crear las condiciones para que la carga del pasado
no comprometa las necesidades ni los intereses de las generaciones futuras y a
legar a éstas un mundo mejor,
Resuelta a actuar para que
las generaciones actuales tomen plena conciencia de sus responsabilidades para
con las generaciones futuras,
Reconociendo que la tarea
de protección de las necesidades y los intereses de las generaciones futuras,
en especial mediante la educación, es fundamental para el cumplimiento de la
misión ética de la UNESCO cuya Constitución consagra los ideales “de la
justicia, la libertad y la paz” fundados en “la solidaridad intelectual y
moral de la humanidad”,
Teniendo presente que el
destino de las generaciones venideras depende en gran medida de las decisiones
y medidas que se tomen hoy y que los problemas actuales, comprendidos la
pobreza, el subdesarrollo tecnológico y material, el desempleo, la exclusión,
la discriminación y las amenazas al medio ambiente, deben resolverse en
beneficio de las generaciones presentes y futuras,
Convencida de que existe
una obligación moral de formular, para las generaciones presentes, unas reglas
de conducta que se inscriban en una perspectiva amplia y abierta al porvenir,
Proclama solemnemente, en
este día 12 de noviembre de 1997, la presente Declaración sobre las
Responsabilidades de las Generaciones Actuales para con las Generaciones
Futuras
Las generaciones actuales
tienen la responsabilidad de garantizar la plena salvaguardia de las
necesidades y los intereses de las generaciones presentes y futuras.
Es importante tomar todas
las providencias necesarias para que, respetando los derechos humanos y las
libertades fundamentales, las generaciones presentes y futuras puedan escoger
libremente su sistema político, económico y social y preservar su diversidad
cultural y religiosa.
Las generaciones actuales
deben esforzarse por asegurar el mantenimiento y la perpetuación de la
humanidad, respetando debidamente la dignidad de la persona humana. En
consecuencia, no se ha de atentar de ninguna manera contra la naturaleza ni la
forma de la vida humana.
Las generaciones actuales
tienen la responsabilidad de legar a las generaciones futuras un planeta que
en un futuro no esté irreversiblemente dañado por la actividad del ser humano.
Al recibir la Tierra en herencia temporal, cada generación debe procurar
utilizar los recursos naturales razonablemente y atender a que no se
comprometa la vida con modificaciones nocivas de los ecosistemas y a que el
progreso científico y técnico en todos los ámbitos no cause perjuicios a la
vida en la Tierra.
1. Para que las
generaciones futuras puedan disfrutar de la riqueza de los ecosistemas de la
Tierra, las generaciones actuales deben luchar en pro del desarrollo
sostenible y preservar las condiciones de la vida y, especialmente, la calidad
e integridad del medio ambiente.
2. Las generaciones
actuales deben cuidar de que las generaciones futuras no se expongan a una
contaminación que pueda poner en peligro su salud o su propia existencia.
3. Las generaciones
actuales han de preservar para las generaciones futuras los recursos naturales
necesarios para el sustento y el desarrollo de la vida humana.
4. Antes de emprender
grandes proyectos, las generaciones actuales deben tener en cuenta sus
posibles consecuencias para las generaciones futuras.
Ha de protegerse el genoma
humano, respetándose plenamente la dignidad de la persona humana y los
derechos humanos, y preservarse la diversidad biológica. El progreso
científico y tecnológico no debe perjudicar ni comprometer de ningún modo la
preservación de la especie humana ni de otras especies.
Las generaciones actuales
deberán velar por preservar la diversidad cultural de la humanidad respetando
debidamente los derechos humanos y libertades fundamentales. Las generaciones
actuales tienen la responsabilidad de identificar, proteger y conservar el
patrimonio cultural material e inmaterial y de transmitir ese patrimonio común
a las generaciones futuras.
Las generaciones actuales
han de utilizar el patrimonio común de la humanidad, según lo define el
derecho internacional, sin comprometerlo de modo irreversible.
1. Las generaciones
actuales deben velar por que tanto ellas como las generaciones futuras
aprendan a convivir en un ambiente de paz, seguridad y respeto del derecho
internacional, los derechos humanos y las libertades fundamentales.
2. Las generaciones
actuales deben preservar a las generaciones futuras del flagelo de la guerra.
Con ese fin, han de evitar que las generaciones futuras sufran las
consecuencias perjudiciales ocasionadas por los conflictos armados y otros
tipos de agresiones y la utilización de armas, contrarios a los principios
humanitarios.
1. Las generaciones
actuales han de legar a las futuras las condiciones para un desarrollo
socioeconómico equitativo, sostenible y universal, tanto individual como
colectivo, en particular, mediante una utilización justa y prudente de los
recursos disponibles a fin de luchar contra la pobreza.
2. La educación es un
instrumento importante para el desarrollo de los seres humanos y las
sociedades. Debe utilizarse para fomentar la paz, la justicia, el
entendimiento, la tolerancia y la igualdad en beneficio de las generaciones
actuales y futuras.
Las generaciones actuales
deben abstenerse de realizar actividades y de tomar medidas que puedan
ocasionar o perpetuar cualquier forma de discriminación para las generaciones
futuras.
1. Los Estados, el sistema
de las Naciones Unidas, otras organizaciones intergubernamentales y no
gubernamentales, los particulares y los organismos públicos y privados han de
asumir plenamente las responsabilidades que les incumben en la promoción,
especialmente mediante la educación, la formación y la información, del
respeto de los ideales consagrados en la presente Declaración y fomentar su
pleno reconocimiento y aplicación efectiva por todos los medios apropiados.
2. Teniendo presente la
misión ética de la UNESCO, se invita a la Organización a difundir la presente
Declaración lo más ampliamente posible y a adoptar todas las medidas
necesarias en sus esferas de competencia, para sensibilizar al público a los
ideales que en ella se consagran.